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La producción subiría 20% en la temporada 2018-2019, llegando a 125 mil toneladas.- 

Álvaro Jiménez se juega bastante por estos días. El inversionista agrícola tiene producción de nogales en las regiones del Maule y Ñuble. El productor está atento tanto a lo que sucede en sus huertos como a los vaivenes del mercado internacional de las nueces.

Una lluvia inoportuna o el tamaño del inventario que todavía manejan los nogaleros californianos, los mayores exportadores del mundo, pueden tener un impacto importante en los resultados de Jiménez.

La cosecha chilena de nueces ya está avanzada, aunque todavía quedan varios meses de comercialización por delante. Sin embargo, el fruticultor observa señales claras en el horizonte.

“Se ve una temporada bastante auspiciosa”, afirma Jiménez.

El clima ha sido benigno con la producción de nueces. Mientras la cosecha 2016 fue golpeada por un diluvio en abril, al año siguiente tuvo que enfrentar el adelantamiento de la cosecha, debido a una ola de calor en el verano. En cambio, en 2018, el fin del verano y el comienzo del otoño ha transcurrido con ausencia de lluvias significativas en las zonas nogaleras, acompañada de temperaturas moderadas.

Si a eso se suma que cada año entran en producción más de 2.000 hectáreas de nogales, todo indica que este año hay potencial para una alta producción chilena.

Más aún, buenas noticias para los productores han llegado desde Estados Unidos. California enfrentó problemas climáticos que mermaron su producción en 2017, lo que ocasionó una baja en sus exportaciones. De hecho, entre los nogaleros nacionales hay expectativas de alzas en los retornos debido al menor stock mundial.

Eso sin contar con la creciente demanda de la India, un mercado que comenzó a despegar hace dos temporadas luego de acuerdos sanitarios que facilitaron las exportaciones.

“Los comercializadores indios están muy contentos con la calidad de las nueces chilenas. De hecho, algunos la prefieren por sobre la de California. Esta temporada aumentarán las exportaciones a ese destino. En el futuro puede ser un mercado gigantesco”, agrega Jiménez

En todo caso, otros advierten sobre un exceso de expectativas.

Se cita el dato de que, a pesar de la menor producción de California, las menores exportaciones provocaron que el stock de nueces que mantienen los productores norteamericanos sea similar al del año pasado a igual fecha.

“Hay que evitar la desinformación”, resume David Valenzuela, gerente general de La Invernada Export.

El cierre de la cosecha de nueces y la evolución de las exportaciones en los próximos meses tendrán un efecto importante en el agro nacional. Las nueces son uno de los rubros que más inversiones han recibido en los últimos años y ya superó las 40 mil hectáreas plantadas.

TRAS EL RÉCORD

“Ha sido un año normal a bueno. El clima se ha comportado muy bien. No tuvimos heladas importantes en invierno y primavera, ni lluvias relevantes en la cosecha. La sanidad está bien, al igual que los calibres y la calidad”, afirma Nicolás Iannuzzi, administrador de un proyecto nogalero en Pirque.

Iannuzzi explica que en las dos temporadas pasadas enfrentaron complicaciones. En la anterior, debieron lidiar con frutas con golpe de sol, debido a las altas temperaturas del verano. En 2016, en tanto, las nueces sufrieron lluvias intensas, lo que congestionó la infraestructura de secado.

Este año la gran novedad ha sido un retraso de casi dos semanas en la partida de la cosecha en las nueces. La razón estaría en que las temperaturas han sido más frescas que lo habitual. En todo caso, el fruticultor destaca que solo se trata de un retraso y que no habría efectos en los volúmenes ni en la calidad. De hecho, cree que por primera vez en el último trienio se expresará todo el potencial productivo de los huertos de nogales.

Un dato no menor. La tasa de plantación de los últimos años ha rondado las 2.500 hectáreas al año. Por eso hay consenso en que este año la cosecha cerrará con un récord histórico.

“Debiéramos esperar un crecimiento del orden de 20% respecto de la temporada pasada, para llegar a unas 125.000 toneladas”, afirma Karl Samsing, CEO de la exportadora Valbifrut y ex presidente de la Chilean Walnut Commission.

En términos simples, significa un aumento de cerca de 20 mil toneladas respecto de la cosecha pasada.

CAÍDA DE CALIFORNIA

Al igual que en Chile, en California se vive una fiebre por plantar nogales. La buena demanda interna -impulsada por una activa campaña de márketing de la California Walnut Commission- y un consumo internacional firme han hecho que se planten cerca de 6 mil hectáreas al año.

A pesar de la entrada en producción de nuevos huertos, los californianos tuvieron una caída de 60.000 mil toneladas en su última cosecha, equivalente a cerca de la mitad de la producción esperada para Chile en la temporada 2018-2019.

La noticia de la baja norteamericana ha alimentado las esperanzas de los agricultores chilenos. Proyectan encontrar un mercado más despejado para su materia prima.

En todo caso, la comercialización tiene más matices. Hay que ponderar también cómo se comporta el consumo mundial.

“Hemos notado una baja demanda de China por su aumento en la producción interna, que ha obligado a California a buscar mercados alternativos especialmente para la fruta con cáscara. Indudablemente ha afectado al precio de la nuez con cáscara, que ha mostrado un lento inicio de temporada por parte de Turquía. Diferente es el caso de la nuez partida, tanto manual como mecánica, las cuales gozan de un nicho, especialmente en Europa. Por otra parte, la nuez con partido manual tiene un mercado conocido, pero limitado, por lo que no debe sobreofertarse. No así la nuez de partido mecánico, que tiene todo el mercado para crecer, siendo una excelente alternativa de contratemporada a la nuez de California, lo que es muy apetecido por los importadores”, sostiene Karl Samsing.

El ejecutivo cree que debería esperarse que los retornos y precios de la nuez procesada sean mejores que la nuez exportada con cáscara, dándose la lógica que ya hemos visto los últimos años.

En todo caso, una parte importante de lo que suceda en los próximos meses con los precios de exportación se deberá al rol de los comercializadores de Turquía. Ese país demanda el 28% de las exportaciones chilenas y actúa como un centro de distribución para Europa y Asia.

“Turquía, que es un comprador relevante de nuestra industria, está recién en la negociación de precios y volumen con la industria, sin aún haber comprado volúmenes importantes”, sostiene Benjamín Herreros, gerente comercial de Pacific Nut.

El profesional plantea que el mercado se encuentra en compás de espera, pues a California aún le queda volumen disponible por vender. De hecho, en las últimas semanas California bajó sus precios en forma importante previendo la salida de la nuez chilena.

“Esto ha producido un desequilibrio en los mercados internacionales los cuales están a la espera de la estabilización de precios para empezar su demanda. Chile se ha convertido en un abastecedor importante del mercado mundial, por lo tanto, y ante nuestra salida, el mercado californiano quiere salir de su volumen disponible. Esta situación ha creado una competencia importante por precio y mercado esta temporada”, sostiene Herreros.

Al inicio de su temporada exportadora, las empresas californianas apostaron a elevar los precios para compensar su menor volumen. Sin embargo, la dificultad para vender en China asomó como un freno para sus aspiraciones. Por eso, el stock remanente a fines de febrero -fecha de las últimas cifras públicas- era de 244 mil toneladas, similar a la misma época del año anterior.

Aunque hay versiones encontradas respecto de la calidad de esos stocks, los gringos están sintiendo la urgencia ante la pronta salida de Chile.

En el mercado internacional se reconoce que las nueces chilenas tienen mejor color y, por la época de cosecha, son más frescas que las norteamericanas. Usualmente se paga cerca de 15% de sobreprecio respecto de la producción de California.

“Todavía falta mucho, pero para la oferta chilena debería haber precios similares a los de la temporada pasada”, sostiene David Valenzuela.

En el mercado se estima que California debería salir a vender a un ritmo de 40 mil toneladas mensuales.

Desde la esquina de los productores el análisis es más optimista.

“Los que marcan los precios son los compradores turcos. Ellos llegan con dinero en la mano y pueden ser muy agresivos. Eso sí, llevan siglos comprando y vendiendo frutos secos y son muy astutos. Se están demorando en dar señales de precios acá porque California se está deshaciendo de sus stocks. Prefieren ser pacientes y esperar a que los chilenos sientan esa presión”, sostiene Nicolás Iannuzzi.

También piden poner en contexto la baja de precios de California. La caída sería relativa a los altos precios que ellos pidieron en los primeros meses de sus exportaciones. De hecho, los valores actuales son similares a los que tenían a igual fecha de la temporada pasada.

Álvaro Jiménez es optimista respecto de los precios que se verán en la temporada 2018-2019.

“Por el comportamiento del mercado, esperamos retornos a productor entre 10% y 15% superiores a los de la temporada pasada”, sostiene Jiménez.

SALTO DE LA INDIA

En el puzzle de los retornos que recibirán los nogaleros en la temporada 2018-2019, la India será una pieza fundamental.

Hasta hace un par de años era un mercado marginal para Chile. Sin embargo, en 2016 las autoridades chilenas y del subcontinente lograron un acuerdo que permitió la fumigación solo con fosfina, lo que destrabó los envíos. Hace dos años se llegó a las 689 toneladas, mientras que en 2017 se superaron las cinco mil toneladas.

A los importadores indios les llamó la atención la calidad de la oferta chilena. Hasta antes de esa irrupción, el 90% de las nueces que compraban provenía de Estados Unidos.

De hecho, se estima que aparte de las compras directas, en la temporada pasada los importadores indios salieron a adquirir cerca de 1.000 toneladas de nueces chilenas a intermediarios turcos.

La gran pregunta de la actual temporada es cómo se moverá la demanda india luego del gran salto del año anterior.

Benjamín Herreros cree que la demanda de la India llegará a un rango de 10.000 a 12.000 toneladas. David Valenzuela, en tanto, proyecta un rango entre 12.000 a 15.000 toneladas. Mientras tanto, Karl Samsing ve espacio para una demanda de 15.000 toneladas.

En términos simples, los indios darían cuenta de más de la mitad del crecimiento en la producción que tendrá Chile.

Valenzuela, cuya empresa La Invernada fue una de las que abrió ese mercado, cree que hay que tener cuidado con la comercialización. Elegir un mal importador puede ser un gran dolor de cabeza. La legislación de la India limita severamente la capacidad del exportador de mover libremente una carga una vez que llega al puerto si el importador no retira el producto. Hasta ahora no se ha visto ese problema, pero en un escenario de baja de precios durante está temporada, puede aparecer.

Otro punto que recalca Valenzuela es que los indios quieren un producto de alta calidad.

“Ellos tienen un consumo muy alto y son conocedores. No les gusta que llegue un producto no estandarizado. Si alguien piensa que la India es un mercado para enviar nueces de menor calidad está muy equivocado”, remata el ejecutivo.

Fuente: Revista del Campo

 

 

Categorías: Tecnoagrícola

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